Descubre la terapia corporal y medicina tradicional: técnicas de masaje, drenajes, terapia muscular profunda, pulso tibetano, consciencia corporal, técnicas auxiliares, cura del pomo y más.
La conciencia corporal es la forma que tiene la mente de saber que estás aquí y ahora, viviendo en presente. Existen diversas técnicas para estimular la consciencia corporal y para liberar a tu organismo de la presión que ejerce el “qué dirán” en tus actuaciones cotidianas y fomentar tu expresión corporal libre.
Masaje y quiromasaje son dos formas de devolver al cuerpo su bienestar natural. El primero mediante la relajación y el segundo mediante la manipulación del sistema muscular cuando existen bloqueos o contracturas de cierta magnitud.
Los drenajes liberan la retención de líquidos en el cuerpo, especialmente en las piernas, tanto de elementos grasos e hídricos, como de bloqueos en la circulación sanguínea. Se realizan de forma más superficial o profunda dependiendo de la afección a tratar.
La terapia muscular profunda es una forma de quiromasaje que libera memorias corporales a través de una técnica llamada “inhibición”; la cual permite que los tejidos musculares recuperen su elasticidad y movimiento natural.
El pulso tibetano es una técnica milenaria, traída a través de la canalización en los años 60 del siglo XX, para la curación de dolencias físicas a través del contacto con el pulso del corazón en determinados puntos del sistema óseo. Sus técnicas principales son la digitopuntura y el pumping.
El raspado de huesos, además de la osteopatía que ayuda a la movilidad de las articulaciones, es una forma traída de la medicina tradicional; la cual entiende que en el sistema óseo se retienen las memorias más profundas de la persona.
Curar el pomo o “bajar la madre” son dos formas de denominar a una forma de terapia del vientre ubicada específicamente en la boca del estómago, donde se encuentra el tercer chakra o centro de la voluntad.
Para cualquier terapia corporal es indispensable conocer y practicar tres formas básicas de bienestar: técnicas de relajación, estiramientos y técnicas de respiración. Todas ellas se pueden aprender, bien para el autocuidado, como para la facilitación a terceros.