La terapia de Constelaciones resuelve conflictos familiares e interpersonales mediante una visión sistémica basada en los órdenes del amor y una dinámica llamada “movimiento del alma o del espíritu”.
Las Constelaciones Sistémicas son una herramienta terapéutica fenomenológica, que actúa mediante la representación de campos morfogenéticos y se aplican a cualquier conjunto de relaciones. Las Constelaciones Familiares se centran en el sistema familiar.
Las Constelaciones Familiares son una forma de canalización en grupo, en los que los participantes representan determinados roles y cuyos elementos esenciales son la mirada, la atención al propio sentir y la expresión verbal o corporal.
Bert Hellinger, el creador de las Constelaciones Familiares, describió tres leyes naturales que rigen las relaciones humanas. Son los tres “órdenes del amor”: pertenencia, prioridad y equilibrio.
Las frases sanadoras son una serie de oraciones que sirven para restablecer los órdenes del amor dentro de las Constelaciones Familiares, aunque son adecuadas también para utilizarlas de forma aislada.
Las Constelaciones Familiares pueden resolver cualquier tipo de problemática, no sólo en las relaciones, sino en cualquier ámbito de la persona, a través de lo que se llaman el “movimiento del alma” y “el movimiento del Espíritu”.
Las Constelaciones Chamánicas son una síntesis entre las Constelaciones Familiares y diversos ingredientes tomados de la medicina tradicional: cantos, tambor, elementales, movimientos energéticos, sanación corporal o liberación emocional.